El barniz deja una capa protectora sobre la superficie donde se aplica. Tiene terminanción brillante y posee alta dureza y adherencia. Aquí te enseñamos como eligir barnices para tu proyecto según. Conoce sus tipos y formas de aplicación.
El barniz es un tipo de acabado transparente que se aplica sobre la madera para protegerla y mejorar su apariencia. Está hecho de resinas mezcladas con un líquido que se evapora al secarse. Al aplicarlo, el barniz penetra en la madera y forma una capa que la cuida del sol, la humedad y otros factores que pueden dañarla.
Para proteger la madera con barniz necesitas una cantidad que dependerá del tipo y condición de las superficies que vayas a cubrir, además del método de aplicación que utilices. Para cubrir superficies rugosas o con textura, considera un 20% extra.
En la imagen de ejemplo, la superficie mide 5 m de ancho por 2 m de alto. Si se multiplica el largo por el alto, la superficie total será de 10 m². Si la pared tiene una ventana de 1,5 m de ancho por 1 m de alto, la superficie de ésta será 1,5 m². Para saber cuánto mide el espacio que necesitas barnizar, debes restar la superficie de la ventana por la superficie total de la pared. Es decir, deberás pintar 10 m² (pared) - 1,5 m² (ventana) = 8,5 m².
Los barnices se encuentran tradicionalmente en envases de ¼ galón, 1 galón, 1 litro, 3 litros y 4 litros. Para calcular la cantidad necesaria de barniz, divide la superficie total por el rendimiento del producto elegido, que se señala en su envase. Además, considera las manos que hay que aplicar para lograr una correcta terminación.
Los barnices pueden tener un acabado súper brillante, brillante, súper opaco, opaco o mate. Por lo general, tienen una terminación transparente, pero pueden contener tintes naturales o sintéticos que de todas maneras dejan ver la veta de la madera. Aproximadamente, y dependiendo del fabricante, puedes encontrar 20 tintes diferentes (nogal, alerce, roble, pino, caoba, raulí, espino, entre otros).
El barniz marino es un tipo de barniz especialmente formulado para proteger la madera en exteriores, sobre todo en lugares húmedos o cerca del mar. Gracias a sus resinas alquídicas, ofrece una gran resistencia al agua, la sal y el sol, evitando daños por hongos, insectos y el desgaste natural del clima. Tiene un acabado transparente de alto brillo, es duro pero flexible, y ayuda a mantener la madera en buen estado por más tiempo. Para una buena protección, se recomienda aplicar tres capas: la primera debe mezclarse en partes iguales con aguarrás, y las siguientes dos con una proporción de tres partes de barniz por una de aguarrás, para evitar manchas. El barniz marino seca al tacto entre 1 y 2 horas, se puede volver a aplicar entre 2 y 4 horas, y su secado completo se logra en 8 horas. Para exteriores, es mejor usar barniz con tinte, ya que protege mejor contra los rayos UV.
El barniz poliuretano tiene un acabado transparente que protege la madera y resalta su belleza natural. Está hecho con resinas alquídicas que le dan gran flexibilidad, lo que ayuda a la madera a adaptarse a cambios como la contracción sin agrietarse. Es impermeable, resistente a la humedad, al sol y al paso del tiempo, además de tener propiedades antihongos. Al aplicarlo con brocha, se nivela muy bien, como si se hubiera usado una pistola, dejando una superficie lisa y brillante. Este barniz es ideal para proteger muebles, puertas o superficies de madera expuestas a la lluvia, manteniendo su color y destacando sus vetas naturales.
Es un barniz poliuretano cuyo disolvente es el agua, esto lo hace de secado más rápido y sin olor, por lo que es ideal para proteger muros, vigas y barandas en el interior. Para el exterior se recomiendan los barnices con tinte, ya que son ellos los que dan la protección contra los rayos UV.
Para diluirlo se debe usar un 20% de agua en la primera mano, la segunda y tercera se puede usar sin diluir.
Con buen clima tiene un tiempo de secado al tacto de 2 a 4 horas, repintado entre 4 y 6 horas, y el secado total se logra después de las 24 horas.
El vitrifcante es un tipo de barniz poliuretano que deja una película muy dura y similar al vidrio, ideal para usar en pisos. Hay vitrificante para madera de interior y otros para piedra. No se puede reemplazar su uso por un barniz marino u otro similar, ya que no formará la capa resistente que los pisos necesitan para soportar el tráfico. Su terminación puede ser opaca, brillante o semibrillo.
Su principal característica es que forma una película altamente resistente a los roces, de alta duración y con un gran aporte decorativo a las superficies.
Antes de barnizar las superficies de madera, estas deben estar libres de la presencia de suciedad, polvo, restos de pintura o aplicaciones anteriores de barniz. Para eso hay que aplicar un removedor universal, raspar para quitar las capas antiguas y luego lijar.
Antes de aplicar el barniz, es importante diluirlo para que la madera lo absorba mejor, especialmente en la primera capa. En algunos casos, se recomienda mezclar el barniz con el diluyente en partes iguales (50/50), y en otros basta con agregar entre un 20% y 30% de diluyente. Esto ayuda a que el producto penetre bien en la superficie. Para las siguientes capas, la dilución puede reducirse a un 10% o 20%, dependiendo del tipo de barniz que se esté usando. Seguir este proceso evita manchas y asegura un acabado más uniforme y duradero.
Considera un máximo de 85% de humedad relativa para aplicar. Un mínimo de 10°C y un máximo de 35°C de temperatura en el material base y en la temperatura ambiente.
Con buenas condiciones de tiempo, el barniz tarda entre 2 a 4 horas en secarse al tacto. Para una segunda capa hay que esperar de 4 a 6 horas y para un secado completo de 6 a 24 horas. Para aplicaciones exteriores y ante amenaza de lluvia, considera que el producto requiere de 6 horas como mínimo de secado para no ser afectado por la precipitación.